lunes, 31 de agosto de 2009

Cumbre desde el Sur hacia el Norte...

...
¿Que escuchara el Señor que vive en el pais que se cree el encargado de ser el comisario del mundo?
...

Mismo pais que instruyo a los militares del Sur (y de otros lares)
para torturar, que uso su inteligencia
para señalar quien debía no estar,

inteligencia según su propia estupidez,
segun sus anteojos empañados.

Entendera usted Señor
un disurso desde la simpleza de no querer

sus obligadas sugerencias y menos aun sus armas
y su gente de verde
que inmune quiere ser
para hacer lo que sabe que no debe...

¿mas para que otra cosa podria ser?
Algun dia tenia que llegar el decir NO
aunque poco sirva ya que el no lo acepta,

o mejor dicho, aunque un titere que dice ser del Sur
pero quiere ser del norte
acepte sus sugerencias...
Esto no quiere ser un Sur contra Norte
(y menos aun Sur contra Sur),

sino debería ser un Sur desde el Sur
CON el Norte desde el Norte...

Porque nunca deberia haber sido como es,
ni nunca deberia volver a serlo.

Si entendieramos que somos y debemos
ser hermanos y hermanas y cuidarnos
como tales
sin sugerencias obligadas y entendiendonos
desde la diferencia
, si nos identificaramos
desde nuestro ser, desde cada uno,
yo, tu, el y ella tambien,
y desde el nosotros y nosotras,

ellas y ellos, vosotras y vosotros...
somos un todos y todas...


Si aceptaramos nuestra propia mirada
y a la vez trataramos de ver lo que vos ves,
lo que ella ve y lo que el tambien...

Si fueramos lo que deberiamos ser, aceptandonos
podrian aceptarnos o al menos deberian,
pero si todavia no nos aceptamos
menos nos van a ver.


De algo sirvio decir NO.

Al menos escuche mi voz.

La historia se esta escribiendo hoy,
mañana se leera y pasado se revisara,
pero nadie nos quita (o te quita) la oportunidad.

Ahora, aunque no me escuches,
si lo hubieras escuchado...

¿Hace cuanto que te ayudan y seguis igual?
¿Porque no nos ayudamos entre nosotros?

Se podria ser mas claro
y tener tiempo de pasear...


Desde el Sur

Algo que nace, se renueva, se genera...
palabras que se abren en el espacio despues de escuchar
algo de la Cumbre de la UNASUR en Bariloche el 28 de agosto.
Se debatio sobre los acuerdos militares de Colombia y su presidente Uribe
con Estados Unidos y sus fuerzas armadas, que desde hace 50 años
tiene militares "ayudando en la lucha contra el narcotrafico y lo que antes
era la subversión y hoy es el terrorismo"

Foto del Blog http://blog.planalto.gov.br/

LES COMPARTO UNA NOTA INTERESANTE

Sábado, 29 de agosto de 2009
Opinión

Suramérica

Por Sandra Russo

Qué es América latina hoy, ayer estuvo claro. Tan claro, que fue Suramérica la que estuvo representada en Bariloche. La hegemonía norteamericana en décadas pasadas fue tan fuerte y fue a la ayuda de clases dominantes tan obtusas, aquí y allá, que la retirada histórica de las respectivas dictaduras dejó a la región, en una larga primera etapa, en un sopor de corrupción y negociados.

Nuestras democracias fueron tan deseadas, que a su vez ese deseo envolvió, como un biombo o como una máscara, las barbaridades que las clases dirigentes de esa primera etapa cometieron casi sin pudor.

Bolivia tuvo un presidente que no hablaba ni siquiera español, sino inglés. Brasil tuvo a Collor de Mello. Por Perú pasó Fujimori, que disolvió el Congreso. Ecuador no se privó de excentricidades. Por aquí, la pizza con champagne y las vedettes en Olivos matizaban los atentados terroristas, la voladura de Río Tercero, el tráfico de armas, los sobresueldos, y después el aire alzheimer de un presidente radical que hizo reír en el programa de Tinelli matizó los sobornos en el Senado para arrasar con los derechos laborales, y sigue siendo más recordado que los muertos del 20 de diciembre.

La cumbre de Unasur fue, además de todo lo que se consigna en otras notas, una lección de política. Los presidentes y las presidentas que ayer llegaron a un documento consensuado representan el vibrante regreso de la política a esta región, Suramérica, una palabra que llega del pasado pero alumbra una instancia tan nueva que necesita, claro, no ser solamente aquella América latina a la que la clase dominante hondureña, más que sus militares, le prestó el adjetivo de “bananera”.

Lo hemos visto recientemente, con Micheletti y sus seguidores. Han dicho que Obama es “un negrito que no sabe nada”. Han fraguado delitos que Zelaya no cometió. No estaba ni cerca de proponer ser reelecto, como sí hará el presidente colombiano Uribe. Es que las clases dominantes típicamente latinoamericanas son así. Si es necesario usar a los militares, y pueden, los usan sin problema. Es raro que si pueden no los usen. Más bien, si recurren al golpe de mercado o al acorralamiento mediático, siendo la clase dominante la poseedora de todos los medios de comunicación, es porque las cosas han cambiado tanto que ahora hay, como dijo Evo ayer en Bariloche, “fuerzas armadas que son de la democracia”.

Si bien nuestras clases dominantes típicamente latinoamericanas son educadas en la cultura que les pertenece y las refuerza –algún origen, hace apenas doscientos años–, hemos podido comprobar, sólo con ver cuándo y por qué motivos Estados Unidos decide ir a la guerra, que lo que las pone en acto indefectiblemente siempre es un motivo económico. Algo relacionado con la propiedad de las cosas. Nuestras clases dominantes tienen inscripto en la sangre que el pueblo nunca les sacará nada. Aunque se trate de algo que no les pertenece, de algo de lo que ellos se apropiaron. A eso le llaman confiscación.

Si uno se pone a soñar con Suramérica, sueña con una región que haya dejado en el pasado a las bananas, y con ellas a todos los horribles personajes bananeros que deambulan por las derechas latinoamericanas. Esos capangas que plantan café, caña o soja, esos oscuros abogaduchos de familias tradicionales, esos repetidores consuetudinarios de mentiras sobre la patria, el pueblo o los pobres.

Uno no sueña en ese sentido muy diferente de lo que alguna vez, en diversas materias, soñaron los habitantes de países soberanos.


No hay comentarios: